Llevas décadas ahorrando e invirtiendo para tu jubilación.
Fondos, planes de pensiones, algún producto de ahorro con componente de seguro.
Conoces tu déficit (*) (la diferencia entre tu pensión y tus gastos mensuales), tienes el dinero suficiente para cubrirlo, y llega la pregunta del millón:
¿Cómo desinvierto el dinero?
Porque resulta que desinvertir bien es tan importante como haber invertido bien.
Cometer errores en esta fase puede costarte miles de euros en impuestos innecesarios, y dejarte sin patrimonio antes de tiempo.
Esta guía existe para que sepas exactamente qué variables tener en cuenta, en qué orden tocar cada producto, qué errores evitar y cómo hacerlo de forma que tu dinero te dure lo que necesitas durar.
(*) Si aún estás calculando tu déficit y no lo tienes claro, lee ¿cuánto me quedará de pensión pública?.
Índice
DESINVERTIR MAL PUEDE ARRUINAR TU JUBILACIÓN
Imagina que:
- has acumulado 400.000 euros en distintos productos a lo largo de 25 años,
- tienes una pensión de 1.800 euros al mes,
- y necesitas 3.000 para vivir como vives hoy.
Tu déficit es de 1.200 euros mensuales, unos 14.400 euros al año.
El dinero lo tienes.
Pero si rescatas tu plan de pensiones de golpe el primer año, puedes pagar al fisco entre un 30% y un 45% de lo que retiras, en lugar del 19-24% que pagarías retirándolo poco a poco.

Con un plan de 150.000 euros, esa diferencia puede suponer más de 30.000 euros en impuestos evitables.
Si vendes todos tus fondos el mismo año, cristalizas todas las plusvalías de golpe y escalas los tramos del impuesto hasta el 27% o el 30%, cuando podrías haber tributado al 19% distribuyendo los reembolsos en varios ejercicios.
Y si retiras demasiado pronto, tu patrimonio que no está invertido deja de crecer, y un patrimonio que no crece mientras la inflación actúa se agota antes de lo previsto.
La desinversión no es solo «ir sacando dinero».
Es una estrategia que requiere:
- entender qué productos tienes,
- cómo tributa cada uno,
- en qué orden toca liquidar,
- y cuánto tiempo debe seguir trabajando el dinero que no necesitas hoy.
CÓMO RESCATAR TUS AHORROS DURANTE LA JUBILACIÓN
Las cuatro variables siguientes te lo explican con detalle.
Tu dinero debe durar tanto tiempo como tu jubilación
Este es el error conceptual más frecuente.
Muchas personas llegan a la jubilación y piensan que ha llegado el momento de «ponerse en liquidez» o «pasar a seguro».
Y lo hacen demasiado pronto y demasiado rápido.
Si te jubilas a los 67 años y llegas a los 92, tienes 25 años de jubilación por delante.
Durante todo ese tiempo, la inflación seguirá actuando, y un patrimonio completamente en efectivo o en productos conservadores desde el primer día perderá poder adquisitivo año tras año.
La solución es pensar en horizontes temporales distintos dentro del mismo patrimonio:
- El dinero que necesitas en los próximos 2-3 años debe estar en productos líquidos y seguros. Ese dinero no puede estar expuesto a volatilidad.
- El dinero que no necesitarás hasta dentro de 5-10 años puede estar en productos algo más conservadores pero que sigan generando rentabilidad real.
- El dinero que no tocarás hasta dentro de 10-20 años puede y debe seguir en activos con mayor potencial de crecimiento, porque tiene tiempo suficiente para absorber caídas y batir a la inflación.
Esta lógica de tres cestas, que vimos en el perfil de Pedro en la guía de cómo invertir para la jubilación según la edad, es la base de una desinversión inteligente.
¿Qué impuestos paga cada producto durante la jubilación?
Aquí está uno de los errores más caros. Cada producto tributa de forma distinta cuando lo rescatas, y confundirlos puede costarte mucho dinero.
Fondos de inversión
Solo pagas impuestos cuando reembolsas, es decir, cuando vendes tus participaciones y el dinero llega a tu cuenta.
Mientras el capital permanezca invertido, no hay hecho imponible. Además, los traspasos entre fondos no tributan, lo que te permite cambiar de estrategia sin peaje fiscal inmediato.
Cuando reembolsas, la ganancia tributa como ganancia patrimonial en la base del ahorro del IRPF:
- hasta 6.000 euros de ganancia se aplica un 19%;
- desde 6.000 hasta 50.000 euros, un 21%;
- entre 50.000 y 200.000 euros,
- un 23%; entre 200.000 y 300.000 euros, un 27%; y más de 300.000 euros, un 30%.
La clave: reembolsar en varios años en lugar de hacerlo todo de golpe puede reducir significativamente el tipo medio que pagas.
Planes de pensiones
El dinero rescatado tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF, por lo que puede ir desde el 19% hasta el 47% según el total de ingresos y el tramo en el que se sitúe el contribuyente.
Esto es crítico.
El plan de pensiones se suma a tu pensión pública como si fuera otro salario.
Si tu pensión son 1.800 euros al mes (21.600 € anuales) y rescatas el plan de golpe con 150.000 euros, ese año tributarás por 171.600 euros de ingresos del trabajo.
Una parte importante lo hará al 37% o al 45%.
En forma de renta, el cobro se fracciona. Esta modalidad puede ser la más interesante desde el punto de vista tributario, ya que se puede ajustar la renta anual del plan de pensiones para reducir el pago de IRPF.
Hay además una ventaja para aportaciones anteriores a 2007: si recuperas todo de golpe, los derechos consolidados generados hasta 2007 cuentan con una exención del 40% en el IRPF. Solo podrás aplicar esa ventaja el año de la jubilación y los tres siguientes.
PIAS
Su gran ventaja aparece si cumples dos condiciones.
- Si han transcurrido un mínimo de 5 años desde la primera aportación realizada,
- y se hace un rescate como renta vitalicia, los rendimientos del capital mobiliario generados hasta entonces quedan totalmente exentos de tributación. Fuente: Bankinter
Un PIAS mantenido 5 o más años y rescatado como renta vitalicia es, fiscalmente, uno de los productos más eficientes del mercado español.
Si lo rescatas como capital, pierdes esa ventaja y tributas por la ganancia como rendimiento del capital mobiliario a los tipos del ahorro. Life5
El orden en que desinviertes durante la jubilación afecta mucho
No todos los productos deben liquidarse al mismo tiempo ni en el mismo orden. La estrategia óptima suele seguir esta lógica:
- Primero: Usar el colchón de liquidez que ya tienes reservado (fondos monetarios, cuentas remuneradas). Este dinero está ahí precisamente para cubrir los primeros años sin tocar nada más.
- Segundo: Empezar a reembolsar fondos de inversión de forma gradual, distribuyendo los reembolsos en varios años para no escalar a tramos fiscales altos. Priorizar los fondos más conservadores o los que tengan menos plusvalías latentes.
- Tercero: Rescatar el plan de pensiones en forma de renta periódica, ajustando la cantidad anual para que sumada a la pensión pública no te empuje a tramos altos del IRPF. El objetivo es mantenerte en los tramos del 19-24% siempre que sea posible.
- Cuarto: Rescatar el PIAS como renta vitalicia si has cumplido los 5 años, aprovechando la exención fiscal sobre los rendimientos acumulados.
- Quinto: Mantener invertida la parte del patrimonio que no necesitas en los próximos años, especialmente en activos que sigan creciendo por encima de la inflación.
Cuánto dinero retirar cada año jubilado para no quedarte sin
Este cálculo es fundamental.
- Retirar demasiado agota el patrimonio antes de tiempo.
- Retirar demasiado poco implica vivir peor de lo que podrías.
La regla orientativa más usada internacionalmente es la del 4% anual: retirar cada año el 4% del patrimonio permite sostenerlo durante 25-30 años con una cartera moderada. Con un patrimonio de 400.000 euros, eso equivale a 16.000 euros anuales, unos 1.333 euros al mes.
Pero esta regla es solo una referencia, no una verdad absoluta.
Depende de la rentabilidad real de tu cartera, de la inflación y de cuántos años necesites cubrir.
Lo que sí está demostrado, y lo vimos en la guía sobre cuánto dinero necesito para jubilarme, es que duplicar la retirada anual no reduce a la mitad la duración del patrimonio. La reduce mucho más, porque el capital que se retira deja de generar rentabilidad.
CUATRO EJEMPLOS DE DESINVERSIÓN DURANTE LA JUBILACIÓN
A continuación he preparado distintos casos de personas con situaciones diferentes. Te ayudará ver cómo reembolsa cada uno sus inversiones para complementar la pensión.
Carmen, 67 años, pensión alta y patrimonio moderado
- Carmen se jubila con una pensión de 2.200 euros al mes (26.400 € anuales).
- Gasta 3.000 euros al mes.
- Su déficit es de 800 euros mensuales, 9.600 euros al año.
- Tiene acumulados 180.000 euros: 120.000 en fondos de inversión y 60.000 en un plan de pensiones.
La trampa que debe evitar:
Rescatar el plan de pensiones de golpe. Con 26.400 € de pensión más 60.000 € del plan, ese año tributaría por 86.400 euros de rendimientos del trabajo, pagando una parte importante al 37%.
La estrategia correcta:
Cubrir el déficit anual de 9.600 euros reembolsando fondos gradualmente, generando plusvalías de menos de 6.000 euros anuales para tributar solo al 19%.
El plan de pensiones lo rescata en forma de renta de unos 500-600 euros al mes, que sumados a la pensión se mantienen en los tramos más bajos del IRPF. Los fondos restantes siguen invertidos para seguir creciendo.
Lo que consigue:
Pagar entre un 19% y un 24% en lugar del 37% sobre el plan, con un ahorro potencial de más de 15.000 euros en impuestos a lo largo del proceso.
Miguel, 67 años, pensión media y patrimonio diversificado
- Miguel cobra 1.500 euros de pensión al mes (18.000 € anuales).
- Gasta 3.500 euros al mes.
- Su déficit es de 2.000 euros mensuales, 24.000 euros al año.
- Tiene 350.000 euros: 150.000 en fondos indexados, 80.000 en un plan de pensiones, 60.000 en un PIAS con más de 10 años de antigüedad, y 60.000 en fondos monetarios.
La estrategia correcta:
El primer año usa los fondos monetarios para cubrir el déficit sin generar ningún evento fiscal. A partir del segundo año, combina reembolsos parciales de fondos indexados (generando menos de 6.000 euros de plusvalía anual, al 19%) con el rescate del PIAS como renta vitalicia, que por su antigüedad le da una ventaja fiscal enorme.
El plan de pensiones lo rescata en renta de unos 600-700 euros al mes para no sumar demasiado a su base imponible del trabajo.
Lo que consigue:
Una estrategia fiscal eficiente durante toda la jubilación, con la mayor parte del patrimonio tributando a tipos bajos, y el grueso de los fondos indexados siguiendo invertidos y creciendo durante los primeros años.
Rosa, 67 años, pensión baja y déficit elevado
- Rosa trabajó muchos años como autónoma cotizando por la base mínima.
- Su pensión es de 900 euros al mes (10.800 € anuales).
- Gasta 2.500 euros al mes.
- Su déficit es de 1.600 euros mensuales, 19.200 euros al año.
- Tiene 280.000 euros: 200.000 en fondos de inversión y 80.000 en un PIAS.
La trampa que debe evitar:
No tiene plan de pensiones, lo que en este caso es una ventaja fiscal. Pero si reembolsa demasiados fondos en un solo año, puede generar plusvalías que escalen al 21% o al 23% cuando podría mantenerse en el 19%.
La estrategia correcta:
Distribuir los reembolsos de fondos en cantidades anuales que no superen los 6.000 euros de plusvalía, tributando siempre al 19%. El PIAS, con más de 5 años, lo convierte en renta vitalicia para aprovechar la exención de rendimientos y obtener una renta mensual con una carga fiscal mínima.
Una parte importante de los fondos sigue invertida para seguir generando rentabilidad durante los 20-25 años de jubilación que le quedan.
Lo que consigue:
Cubrir su déficit de forma fiscalmente muy eficiente, con el PIAS como pieza clave gracias a su ventaja como renta vitalicia, y los fondos como motor de crecimiento a largo plazo.
Antonio, 67 años, pensión alta y patrimonio importante
- Antonio tiene una pensión de 2.800 euros al mes (33.600 € anuales), próxima al máximo.
- Gasta 5.000 euros al mes.
- Su déficit es de 2.200 euros mensuales, 26.400 euros al año.
- Tiene 600.000 euros: 300.000 en fondos de inversión, 150.000 en un plan de pensiones y 150.000 en fondos monetarios y conservadores.
La trampa que debe evitar:
Con 33.600 euros ya de pensión, cualquier rescate del plan de pensiones en forma de capital le empuja directamente al tramo del 37% o del 45%. Rescatar 150.000 euros de golpe supondría pagar casi 55.000-60.000 euros en impuestos.
La estrategia correcta:
Cubrir el déficit con reembolsos graduales de fondos de inversión, diseñando los reembolsos anuales para no generar más de 50.000 euros de plusvalía (tramo del 21%). El plan de pensiones lo rescata en renta mínima, de 300-400 euros al mes, que sumados a la pensión se mantienen en el tramo del 37% pero sin dispararse al 45%.
Mantiene la mayor parte del patrimonio en fondos invertidos para que sigan creciendo durante los próximos 20 años, protegiendo el poder adquisitivo frente a la inflación.
Lo que consigue:
Reducir el impacto fiscal en el rescate del plan, que es el producto más peligroso fiscalmente en su caso, y mantener el patrimonio trabajando durante décadas.
LO QUE NUNCA DEBES HACER AL DESINVERTIR EN TU JUBILACIÓN
Para terminar, quédate con estos errores que no debes cometer.
Rescatar el plan de pensiones de golpe
Es el error fiscal más caro y más frecuente. El plan tributa como rendimiento del trabajo, sumándose a la pensión pública. Rescatarlo todo en un año puede llevarte al tramo del 45%.
Nunca hay justificación para hacerlo salvo casos muy concretos con aportaciones pre-2007 y pocas aportaciones totales.
Vender todos los fondos el mismo año
Cristalizar todas las plusvalías en un único ejercicio escala los tramos del ahorro.
Distribuir los reembolsos en 5, 10 o 15 años puede reducir el tipo medio que pagas del 23-27% al 19-21%.
Pasar todo a liquidez al jubilarte
Es el error estratégico más silencioso. Un patrimonio completamente inmovilizado pierde poder adquisitivo todos los años frente a la inflación.
Con 20-25 años de jubilación por delante, necesitas que una parte del dinero siga creciendo.
Ignorar el PIAS si tienes más de 5 años
Si tienes un PIAS con antigüedad suficiente y lo rescatas como capital, pierdes la mayor ventaja fiscal que tiene ese producto.
Convertirlo en renta vitalicia puede ser una de las decisiones más rentables que tomes en toda tu jubilación.
Retirar más de lo que el patrimonio puede sostener
Si retiras demasiado, el capital que ya no está invertido deja de generar rentabilidad, acelerando el agotamiento del fondo.
Calcular bien la tasa de retirada sostenible es tan importante como haber elegido bien los productos.
No coordinar con un asesor fiscal
La desinversión tiene implicaciones que afectan a tu declaración de la renta durante años. Un error en el orden de rescate puede costarte más que años de buenas decisiones de inversión.
Si tu patrimonio es relevante, un asesor fiscal especializado en jubilación vale cada euro que cobra.
MI OPINIÓN: DESINVERTIR BIEN ES LA ULTIMA PARTE DEL PLAN DE JUBILACIÓN
Has pasado décadas construyendo un patrimonio. Has tomado decisiones de ahorro, de inversión, de riesgo. Has aguantado caídas. Has mantenido el rumbo.
Ahora llega la fase en la que ese trabajo tiene que convertirse en ingresos reales para vivir.
Hacerlo bien, con cabeza, con orden y con conocimiento de las implicaciones fiscales de cada movimiento, puede marcar una diferencia de decenas de miles de euros en tu bolsillo a lo largo de la jubilación.
La clave es sencilla aunque requiera planificación:
- saber qué tienes,
- entender cómo tributa cada cosa,
- decidir el orden correcto en el que tocar cada producto,
- mantener invertida la parte que no necesitas hoy,
- y asegurarte de que el dinero te dura lo que necesitas durar.
Porque la jubilación no empieza cuando dejas de trabajar. Empieza cuando decides bien cómo vas a vivir de lo que has construido.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE CÓMO RECUPERAR EL DINERO INVERTIR PARA LA JUBILACIÓN
¿Cómo se recupera el dinero invertido para la jubilación?
Depende del producto. Los fondos de inversión se reembolsan vendiendo participaciones, y solo tributan en ese momento como ganancia patrimonial en la base del ahorro del IRPF. Los planes de pensiones se rescatan en forma de capital o de renta periódica, y tributan como rendimiento del trabajo. Los PIAS pueden rescatarse como capital o convertirse en renta vitalicia, con una ventaja fiscal muy significativa en este segundo caso si llevan más de 5 años. El orden y la forma en que se rescata cada producto puede marcar diferencias de decenas de miles de euros en impuestos.
¿Cuándo es mejor rescatar el plan de pensiones al jubilarse?
Nunca de golpe si puede evitarse. El plan de pensiones tributa como rendimiento del trabajo y se suma a la pensión pública en la base imponible general del IRPF. Rescatarlo todo en un año puede llevar el tipo marginal al 37% o al 45%.
La opción más eficiente fiscalmente es el rescate en forma de renta periódica, ajustando la cantidad anual para que sumada a la pensión no escale a los tramos altos.
Existe una excepción para aportaciones anteriores a 2007, que tienen una reducción del 40% aplicable solo en el año de jubilación y los tres siguientes.
¿Es mejor reembolsar los fondos de golpe o poco a poco en la jubilación?
Poco a poco, siempre. Las ganancias de los fondos de inversión tributan en la base del ahorro del IRPF por tramos: 19% hasta 6.000 euros de ganancia, 21% hasta 50.000 euros, 23% hasta 200.000 euros.
Distribuir los reembolsos en varios años permite mantenerse en los tramos más bajos y reducir significativamente el tipo medio que se paga.
Reembolsar todo en un año puede disparar la factura fiscal cuando podría haberse distribuido eficientemente.
¿Cómo tributa el PIAS al rescatarlo en la jubilación?
Depende de cómo se rescata. Si se rescata como capital, la ganancia tributa como rendimiento del capital mobiliario a los tipos del ahorro, sin ninguna ventaja especial.
Si se convierte en renta vitalicia habiendo mantenido el PIAS durante al menos 5 años, los rendimientos acumulados quedan totalmente exentos de tributación, y solo tributa una parte de cada renta periódica según la edad del titular.
Esta segunda opción lo convierte en uno de los productos más eficientes fiscalmente en el momento del rescate.
¿Cuánto dinero puedo retirar cada año de mis inversiones sin que se agoten?
La referencia más utilizada es el 4% anual del patrimonio total, que permite sostenerlo durante 25-30 años con una cartera moderada que siga generando rentabilidad. Con 300.000 euros, eso equivale a 12.000 euros anuales.
Pero esta regla es orientativa: depende de la rentabilidad real de la cartera, de la inflación y de cuántos años de jubilación hay que cubrir.
Duplicar la retirada anual no reduce a la mitad la duración del patrimonio, sino mucho más, porque el capital retirado deja de generar rentabilidad.
¿Debo seguir invertido durante la jubilación o pasarlo todo a liquidez?
Seguir invertido, al menos con una parte del patrimonio. Una jubilación puede durar 20-25 años o más. Un patrimonio completamente en liquidez o en productos muy conservadores pierde poder adquisitivo frente a la inflación cada año.
La estrategia más eficiente es dividir el patrimonio por horizontes temporales: liquidez para los próximos 2-3 años, productos conservadores para los años 5-10, y activos con mayor potencial de crecimiento para el dinero que no se necesitará hasta dentro de 10-20 años.
¿En qué orden debo rescatar los distintos productos de jubilación?
El orden más eficiente suele ser: primero el colchón de liquidez reservado para los primeros años; segundo, reembolsos graduales de fondos de inversión generando plusvalías en tramos bajos; tercero, el plan de pensiones en renta periódica ajustada para no escalar al IRPF; cuarto, el PIAS convertido en renta vitalicia aprovechando la exención de rendimientos; y quinto, mantener invertida la parte del patrimonio que no se necesita en el corto plazo.
Este orden puede variar según la situación fiscal concreta de cada persona.
¿Qué pasa si rescato el plan de pensiones en el año de jubilación?
Puede ser el peor año para hacerlo si en ese ejercicio también has tenido ingresos del trabajo. La base imponible se dispara al sumar los rendimientos laborales del año con el rescate del plan, pudiendo alcanzar los tramos del 37% o del 45%.
Lo más habitual es esperar al año siguiente, cuando los únicos ingresos son la pensión pública, y entonces rescatar en renta periódica para mantener el tipo marginal lo más bajo posible.
¿Cómo afecta la inflación a la estrategia de desinversión en la jubilación?
De forma muy significativa. Si el patrimonio queda completamente en productos sin rentabilidad, la inflación lo erosiona año tras año en términos reales. Una jubilación de 25 años con una inflación media del 2,5% puede reducir el poder adquisitivo de un patrimonio estático a la mitad.
Por eso la parte del patrimonio que no se necesita en el corto plazo debe seguir invertida en activos que generen rentabilidad real por encima de la inflación, aunque sean conservadores.
¿Necesito un asesor financiero para gestionar la desinversión en la jubilación?
Depende del patrimonio y de la complejidad de los productos. Para patrimonios relevantes o con varios tipos de productos, la respuesta es casi siempre sí. Un error en el orden de rescate o en el momento de liquidar cada producto puede costar más que años de buenas decisiones de inversión.
Un asesor financiero especializado en jubilación puede diseñar la estrategia de desinversión óptima teniendo en cuenta la situación fiscal, el horizonte temporal y los objetivos de cada persona. Si quieres saber cómo elegir bien, tienes la guía completa en asesor financiero para la jubilación.














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