¿Cuáles son las comisiones de los fondos de inversión? ¿Cuánto, cuándo, cómo y por qué te las cobran? ¿Cómo afectan al beneficio o pérdida que obtendrás?
Sigue leyendo para averiguarlo y salir de dudas…
Y utiliza el simulador de comisiones de fondos para averiguar el impacto que tienen.
Las comisiones y gastos de los fondos de inversión son un tema fundamental debido al impacto que tienen en el dinero que acumularás con el paso de los años.
¿Sabías que, son varias las entidades que cobran las mínimas comisiones a sus clientes, y muchas otras, las que hacen radicalmente lo opuesto y además no lo explican con la claridad que deberían?
En esta guía te hablo de todo ello, ordenándola en diferentes apartados en los que además, verás ejemplos reales de fondos para facilitarte la comprensión.
Préstale mucha atención a todo lo que sigue, y si al acabar tienes dudas, pregúntanoslas.
Para empezar, esta tabla te resume las principales comisiones y gastos de los fondos de inversión.
| Comisión o gasto | ¿Qué debes saber? |
|---|---|
| TER (Gastos corrientes) ⭐ | Es el dato más importante para comparar fondos. Incluye casi todos los gastos anuales que soporta el fondo y reduce directamente tu rentabilidad. |
| Comisión de gestión | Es lo que cobra la gestora por administrar el fondo. Suele representar la mayor parte del TER. |
| Comisión de depósito | Remunera a la entidad que custodia los activos del fondo. Normalmente supone un coste reducido. |
| Comisión de suscripción | Se paga al invertir en el fondo si está prevista. Muchos fondos no la cobran. |
| Comisión de reembolso | Se aplica al retirar el dinero cuando el fondo la contempla. Hoy es poco frecuente. |
| Comisión de éxito | Solo existe en algunos fondos. Se cobra si el gestor consigue determinados resultados y puede aumentar el coste total. |
| Costes de transacción | Son los gastos derivados de comprar y vender activos dentro del fondo. Habitualmente no aparecen incluidos en el TER. |
| Otros costes | El spread, el cambio de divisa o una elevada rotación de la cartera también reducen la rentabilidad final del inversor. |
Índice
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¿QUÉ SON LAS COMISIONES DE UN FONDO DE INVERSIÓN?
Las comisiones de un fondo de inversión son los costes que paga el partícipe (el inversor), y que cobran, por distintos conceptos, las entidades que se encargan del funcionamiento del fondo.
El trabajo que realiza el equipo gestor invirtiendo el dinero del fondo, las tareas de administración, junto al resto de medios necesario para que un fondo se mantenga operativo, generan unos costes que se trasladan al partícipe en forma de comisiones y gastos.
Más allá de los propios gastos de funcionamiento, al partícipe se le aplican comisiones por dos conceptos principales: Gestionar el fondo, y custodiar el dinero y los activos en los que invierte.
Ambas comisiones se corresponden con los honorarios de las dos entidades que intervienen en todo fondo de inversión, la sociedad gestora y la entidad depositaria, y son completamente legales, según el artículo 8 de la Ley que regula a las Instituciones de Inversión Colectiva (Ley 35/2003).
¿Cómo afectan las comisiones de los fondos a la rentabilidad?
Las comisiones son un factor importante a considerar cuando inviertas en fondos, ya que impactan directamente en la rentabilidad que obtendrás.
Las más altas son la comisión de gestión y la comisión de depositaría (o depósito), las cuales se cobran y descuentan directamente del patrimonio del fondo de inversión.
¿Sabías que las comisiones pueden ser las responsables de que un fondo obtenga beneficios o pérdidas, y que también pueden ser el motivo de que un fondo sea más o menos rentable que otro fondo similar?
Mira los siguientes ejemplos para entenderlo mejor.
¿Por qué las comisiones de los fondos te hacen ganar menos dinero?
Fíjate en los datos que publica Morningstar del fondo BlackRock European Equity Income Fund EG EUR (ISIN: LU0579995191), un fondo de Renta Variable Europa.

En la primera línea del cuadro debajo de las gráficas, ves que durante el ejercicio 2021 consiguió una rentabilidad del 19,5%, a priori un buen resultado.
No obstante, si miras justo debajo, en la línea (+/- Cat), ves que ese mismo año su rentabilidad fue un – 1,2% inferior a la media de fondos de su categoría.
Analizando un poco más, ves que los gastos corrientes (en los que está incluida una comisión de gestión del 1,5%), ascienden al 2,32% anual; por lo que no es difícil concluir que, de haber sido inferior la comisión, el fondo hubiera obtenido más rentabilidad, probablemente superior a la media de los de su misma categoría.
¿Por qué las comisiones de los fondos te hacen perder más dinero?
Ahora mira un fondo con pérdidas, en este caso de Renta Fija Global. Como ejemplo utilizo el fondo Carmignac Pf Global Bond E EUR Acc (ISIN: LU1299302254).

El fondo cobra una comisión de gestión del 1,4%, y tiene unos gastos corrientes del 1,59% anuales.
Si tengo en consideración que en 2021 obtuvo una pérdida neta del -0,30%, puedo concluir que, de haber aplicado una comisión de gestión menor podría haber obtenido ganancias.
Con los dos ejemplos anteriores has podido apreciar una cuestión importante: las comisiones NO afectan igual a todas las categorías de los fondos.
Por ejemplo, en los fondos de inversión monetarios y de renta fija (como el que acabas de ver) las comisiones y gastos suelen ser más relevantes, ya que, por su propia naturaleza, este tipo de fondos no obtienen elevadas rentabilidades y por lo tanto las comisiones impactarán más en el resultado final.
En resumen, las comisiones afectan directamente a la rentabilidad de los fondos; cuanto mayores sean, menor rentabilidad; y cuanto más ajustadas sean las rentabilidades de un fondo, mayor incidencia tendrán.
Así que vete con mucho ojo con elegir fondos de inversión cuyas comisiones y gastos puedan literalmente comerse una parte importante de la rentabilidad que debería ser para ti; de ahí la importancia de averiguar si tus fondos son o no caros.
COMISIONES DE FONDOS DE GESTIÓN ACTIVA vs COMISIONES DE FONDOS DE GESTIÓN PASIVA
El universo de los fondos de inversión se puede englobar en dos grandes bloques: fondos de gestión activa y fondos de gestión pasiva.
A su vez, estos dos grandes bloques se subdividen en distintas categorías/tipologías principales: fondos de renta fija, de renta variable, mixtos, garantizados, monetarios…; las cuáles, a su vez, tienen otras subdivisiones: geográficas (Europa, Asia, América), por tipos de activos (acciones de grandes, medianas y pequeñas empresas), etc…
Cuando hablo de las comisiones de fondos, existen diferencias según se trate de fondos de gestión activa o de gestión pasiva, así como en función de sus categorías y tipologías.
De todo ello te hablo a continuación.
Comisiones de los fondos de gestión activa
Los fondos de gestión activa (los que típicamente te ofrecen los bancos) se caracterizan por que, a priori (*), el gestor realiza un trabajo constante de investigación, análisis, decisiones sobre cuándo y cuánto invertir o desinvertir…, y lo hace con el objetivo de obtener mejor rentabilidad que el mercado en el que invierte.
Los cambios en la cartera de inversiones suelen ser frecuentes, como lo es el análisis, la búsqueda y la selección de activos.
(*) Digo «a priori» por que no sería la primera vez que analizo un fondo de gestión activa con altas comisiones, que prácticamente no mueve su cartera más que para copiar la composición de un índice, sin añadir ningún valor en cuanto a gestión, pero cobrando como si verdaderamente lo hiciera.
¿Qué comisiones cobran los fondos de gestión activa?
Tal y como explica la CNMV, las comisiones que cobran los fondos de gestión activa son las siguientes:
- Comisión de gestión de un fondo de inversión: se trata de la comisión que aplica la sociedad gestora por administrar el fondo y mantenerlo activo.
- Comisión de éxito: aunque no en todos los casos, también puede aplicarla la sociedad gestora y puede ser adicional a la propia comisión de gestión. Es otra forma de compensar al gestor y motivarlo para que consiga una mayor rentabilidad, puesto que se cobra cuando se consigue un determinado objetivo.
- Comisión de depósito: no es una comisión tan relevante como la de gestión y la aplica la sociedad gestora por la custodia y administración del dinero y los valores.
- Comisión de suscripción: no es muy frecuente, pero también puede darse el caso si la gestora decide que, a la hora de comprar participaciones de un fondo, se cobre un porcentaje sobre el importe a invertir.
- Comisión de reembolso: similar a la anterior, pero en este caso se aplica sobre el importe reembolsado (es decir, cuando decides vender las participaciones de un fondo). No suele ser frecuente, salvo en determinados tipos de fondos.
¿Cuándo se cobran las comisiones en los fondos?
La comisión de gestión y la de depositaría se cobran diariamente.
Ahora bien, no tienes que pagarlas directamente tú, sino que se descuentan del patrimonio del fondo, haciendo que el valor de las participaciones se reduzca proporcionalmente. Por este motivo, se dice que la comisión de gestión y depósito son comisiones implícitas.
Imagínate que tienes un fondo que cobra una comisión de gestión del 1,5% anual. Cada día, al valor de cada participación le descontarán la parte proporcional de esta comisión (1,5% dividido entre 365 días).
En cuanto a la comisión de éxito, puede considerarse paralela a la comisión de gestión y se aplica de la misma forma. Es como una comisión de gestión adicional (no existe en todos los fondos), pero que únicamente se cobra si el fondo tiene resultados positivos.
Otro caso diferente es la comisión de suscripción y reembolso. Éstas sí son directas (explícitas). Es decir, se le cobran al participe en el momento de la compra o venta del fondo.
¿Cómo se cobran?
La comisión de gestión suele cobrarse como un porcentaje sobre el patrimonio del fondo, también puede cobrarse según los rendimientos obtenidos, o tomar ambas variables. En este último caso se dice que el fondo tiene una comisión de gestión y otra de éxito.
En cuanto a las comisiones de suscripción y reembolso, se cargan al partícipe en el mismo momento que se realiza la compra o venta de participaciones. Se le aplica un porcentaje sobre el importe suscrito o reembolsado.
Cabe la pena mencionar que las comisiones de suscripción y reembolso pueden ser aplicadas por la propia gestora (como parte de sus honorarios), o bien pueden ser a favor del fondo (incrementando su patrimonio).
En este último supuesto no hablo de una comisión como tal. Se denomina “descuento a favor del fondo”, pero en la práctica funciona igual que una comisión.
¿Qué comisiones máximas cobran los fondos de gestión activa?
La Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva, establece unos límites para las comisiones de los fondos de inversión.

Quizá deba explicarte un poco mejor cómo funcionan los máximos en la comisión de gestión, puesto que existen dos variables sobre las que se puede aplicar, y por ello, puede ser un poco más dificultosa de entender:
- Si la comisión de gestión se aplica sobre el patrimonio del fondo, no podrá ser superior al 2,25% anual.
- Si la comisión de gestión se calcula sobre los resultados: no podrá superar el 18% (si el gestor tiene un objetivo de rentabilidad y lo consigue, se aplicará este porcentaje sobre los rendimientos).
- Cuando existe una comisión de gestión y de éxito al mismo tiempo: no puede superar el 1,35% sobre el patrimonio y el 9% sobre los resultados.
Puedes contrastar las comisiones cobradas por un determinado fondo con estos máximos para determinar si se acercan mucho o están lejos.
COMISIONES Y CLASES DE LOS FONDOS DE INVERSIÓN
Se llaman “clases de un fondo de inversión” a los distintos tipos de participaciones que puede tener ese fondo.
En efecto, un único fondo de inversión puede tener distintos tipos de participaciones, dirigidas a distintos inversores, aunque todas pertenecen al el mismo fondo, con la misma cartera y misma política inversora.

Las clases cambian alguna de las características superficiales del fondo, pero no llegan a afectar a ningún aspecto estructural.
Más bien hacen referencia a las políticas de comercialización del fondo.
Por ejemplo, un mismo fondo puede estar denominado en diferentes divisas; o un fondo puede tener una clase de acumulación y otra de reparto (la que ofrece algún tipo de pago periódico al inversor).
Las clases también pueden hacer referencia a los destinatarios a los que se dirigen las participaciones. Puede existir una clase del fondo diseñada para inversores institucionales y otra para inversores minoristas.
Por lo tanto, pueden aplicarse diferentes comisiones en función del tipo de partícipe al que están dirigidas o cualquier otro criterio comercial, volumen de inversión, divisa de denominación, etc.
Las clases institucionales de un fondo suelen exigir una elevada inversión inicial, pero a cambio reducen las comisiones; en cambio, las clases dirigidas al inversor minorista, exigen menos importe de inversión, pero cobran más comisiones.

Por ejemplo, si tomo el fondo Robeco Investment Grade Corporate Bonds, podemos ver la diferencia entre dos de sus clases (tiene hasta 6 clases disponibles):
- Robeco Investment Grade Corporate Bonds B € (LU0418691944): la inversión mínima es 1 participación y tiene una comisión de gestión del 0,70% y una comisión de suscripción del 3%.
- Robeco Investment Grade Corporate Bonds I € (LU0418691860): en este caso, se exige una inversión mínima de 500.000 € y tiene una comisión de gestión del 0,35% y una comisión de suscripción del 0,50%.
Cada gestora denomina a las clases de sus fondos de forma diferente, y éstas tienen un código ISIN (International Securities Identification Number) diferente. No obstante, es común ver la letra “I” para hacer referencia a la clase institucional.
¿Por qué lo bancos cobran altas comisiones en fondos de otras gestoras?
Los bancos que comercializan fondos de inversión de otras entidades, cobran un dinero (llamado retrocesiones) de las gestoras dueñas de estos fondos.
Cuanto más alta es la comisión del fondo de la gestora, más alta puede ser la retrocesión que reciba el banco.
Lo anterior suele suceder especialmente en las clases de fondos denominadas retail, las que exigen los importes de inversión más bajos y se comercializan masivamente entre el gran público.
Existe una excepción que te explico a continuación y que se llaman clases limpias.
¿Qué son las clases limpias de los fondos de inversión?
Las clases limpias de los fondos de inversión son las que se distinguen por no tener retrocesiones y, por lo tanto, la comisión de gestión se reduce ostensiblemente.
¿QUÉ OTROS GASTOS TIENE UN FONDO DE INVERSIÓN?
Además de las comisiones, un fondo también incurre en gastos originados en su operativa normal. Estos gastos no se corresponden con las actividades de gestión y depositaría, sino con otras diferentes:
- Tiene que comprar y vender valores en los mercados financieros, asumiendo un coste de corretaje (los gastos del bróker) y los cánones de bolsa.
Es importante matizar que estos costes de corretaje, junto con los costes de divisa (cuando el fondo opera en monedas distintas al euro), y el spread (la diferencia entre el precio de compra y venta de un activo), no están incluidos en el TER. Se trata de costes implícitos, difíciles de cuantificar, que reducen la rentabilidad del fondo sin aparecer reflejados en ese indicador.
- Tienen que ser auditados, con los correspondientes costes que esto conlleva. Las autoridades financieras exigen que sus cuentas sean verificadas por un agente externo especializado (un auditor, vamos) periódicamente.
- Tasas de permanencia en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
- Impuestos (los fondos pagan un 1% de sus ganancias en el Impuesto de Sociedades).
- Otros gastos administrativos; normales en el funcionamiento de cualquier entidad.
Estos gastos también se reflejan en el patrimonio del fondo y, por consiguiente, también tienen una repercusión en la rentabilidad que como inversor obtendrás.
Por ejemplo, cuanto mayor sea la actividad del fondo en cuanto a compras y ventas, mayores serán sus gastos administrativos y de corretajes.
¿Qué es el TER de un fondo de inversión?
TER son las siglas de Total Expense Ratio (ratio de gastos totales), y se trata de un porcentaje que incluye las comisiones de gestión y depositaría, más la mayoría de los gastos administrativos a los que te he hecho referencia en el apartado anterior (auditoría, tasas de la CNMV, impuestos, gastos administrativos).
Sin embargo, el TER no incluye los costes de corretaje, el spread ni los costes de operar en divisas distintas al euro, que son costes reales pero no aparecen reflejados en este ratio
El TER es un concepto relevante porque te muestra el nivel de gastos totales que tiene un fondo de inversión, y sirve para comparar entre diferentes fondos. Cuanto más bajo sea, los gastos soportados son menores, y a igualad de buenas decisiones de inversión, los partícipes obtendrán un mayor beneficio.
¿DÓNDE VER LAS COMISIONES DE UN FONDO DE INVERSIÓN?
La cuantía y condiciones de aplicación de las comisiones y gastos de un fondo (TER) deben aparecer de forma clara en el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) y en los informes trimestrales.
La entidad financiera que distribuye el fondo de inversión tiene la obligación de entregarte el folleto simplificado y el último informe semestral. También puedes consultarlos en los registros de la CNMV.
Según la normativa, tienes derecho como inversor a conocer esta información para que puedas tomar una decisión informada.
Es decir, los bancos y las gestoras están obligadas a publicarlas. Además, si los solicitas, también te deben proporcionar el folleto informativo completo y los últimos informes (trimestral y anual) publicados.

Si estás analizando fondos de inversión y utilizas Morningstar, puedes ver las comisiones en la ficha del fondo si haces clic en el menú “Comisiones” de la parte izquierda de la pantalla.
En la imagen ves las comisiones del Robeco Investment Grade Corporate Bonds (Clase I €) que he tratado anteriormente.
Junto a lo anterior, en sus páginas web los bancos y entidades financieras te informan de todas las comisiones que cobran.
¿Existen comisiones ocultas en los fondos de inversión?
Son varios los medios y entidades contrarias a estas prácticas, que periódicamente ponen el grito en el cielo avisando de la existencia de «comisiones ocultas en los fondos de inversión que comercializa la banca», y un estudio realizado por ING así lo explicaba.
Principalmente se tratan de comisiones o gastos internos relacionados con la operativa del propio fondo (compras, ventas, cambios de divisas…).
Además, en algunos casos, los bancos cuentan a su vez con servicios de bróker propios o de una filial, a través de la que se canalizan todas estas operativas, por lo que al final, «todo queda en casa».
Dentro de estos gastos ocultos, hay tres conceptos que conviene distinguir:
- Ratio de rotación de cartera: mide cuántas veces se ha comprado y vendido la cartera de un fondo en un año. Cuanto más alto sea este ratio, más operaciones de compraventa realiza el gestor, y por tanto más gastos de corretaje paga el fondo, aunque el TER parezca bajo.
Este dato lo publican las gestoras en los informes periódicos que envían a la CNMV, y es un buen indicador para saber si un fondo, en la práctica, tiene más gastos de los que su TER sugiere.
- Spread: es la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un activo.
Cada vez que el fondo compra o vende, asume este coste, que no aparece de forma explícita en ningún documento del fondo, pero que reduce su rentabilidad.
- Costes de divisa: cuando el fondo invierte en activos denominados en una moneda distinta al euro (por ejemplo, acciones estadounidenses en dólares), tiene que asumir el coste de cambiar de divisa.
Este coste tampoco se refleja en el TER y puede ser más relevante de lo que parece en fondos con mucha exposición internacional.
A las anteriores hay que sumar aquellas comisiones indirectas que pagan los denominados fondos de fondos, o fondos perfilados, fondos que a su vez invierten en otros fondos de inversión que también cobran comisiones.
Y qué decir cuando al examinar una cartera de un fondo perfilado, vemos que muchos de los fondos en los que invierte son de la propia gestora.
De nuevo, todo queda en casa, y el inversor ni se entera.
COMISIONES DE LOS FONDOS INDEXADOS Y ETFs
Conocidas las comisiones que cobran los fondos de inversión gestionados activamente, toca hablarte de las que cobran los denominadas fondos de gestión pasiva, fondos indexados y ETFs.
¿Cuáles son las comisiones de los fondos indexados?
Las comisiones y gastos de los fondos indexados suelen ser las mismas, en términos generales, que las que cobran los fondos de gestión activa. Pero debido a que en estos fondos la actividad de gestión es muy reducida, y está claramente acotada a replicar la composición de índices, las comisiones que cobran suelen ser mucho más bajas.
Para conocerlo todo sobre está tipología de fondos (también denominados fondos índice), te aconsejo que leas la guía para invertir en los mejores fondos indexados.
¿Cuáles son las comisiones de los ETFs (Exchange Traded funds)?
Los ETFs (Exchange Traded Funds), también son fondos de inversión (normalmente de gestión pasiva), que a diferencia de los indexados y los de gestión activa, sus participaciones cotizan en un mercado de valores y se compran y venden tal y como si fuesen acciones de bolsa.
Por este motivo, tienes que tener presente que, junto a las comisiones propias del ETF, tendrás que abonar la comisión al bróker que ejecuta las órdenes, y los cánones de bolsa. Además, el bróker te aplicará una comisión de custodia por mantener las participaciones en tu cuenta de valores.
Resumiendo, las comisiones de los ETFs son las mismas que has visto anteriormente, reduciéndose la comisión de gestión por ser productos de gestión pasiva, pero con unos gastos extra por la necesaria intervención de un bróker bursátil.
Ahora bien, a diferencia del resto de fondos de inversión, los ETFs no aplican comisiones por suscripción ni reembolso en ningún caso (todo se realiza en una bolsa de valores).
¿QUÉ OPINO SOBRE LAS COMISIONES DE LOS FONDOS?
Es lógico pagar por recibir un servicio de inversión, y también es lógico que antes de invertir sepas qué vas pagar, por qué, a quién, cómo, y cuál va a ser el impacto en tu inversión.
¿Sabías que millones de personas no tienen ni idea de las comisiones que pagan cuando invierten en fondos?
¿Se creen que es gratis, o qué pasa?
Con guías como esta, lo que pretendemos en IFI es empoderar al inversor y aportarle el conocimiento fundamental, que cualquiera debería conocer. Espero haberlo conseguido.
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Hasta aquí esta guía sobre comisiones de los fondos de inversión.
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Fuentes de información: CNMV, Inverco, BOE, Indexa Capital, Finizens, Robeco, Morningstar, VDOS.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LAS COMISIONES DE LOS FONDOS
¿Cuánto es lo normal pagar de comisión en un fondo de inversión?
La ley marca los límites máximos: la comisión de gestión no puede superar el 2,25% anual si se calcula sobre el patrimonio, el 18% si se calcula sobre resultados, o el 1,35% más el 9% sobre resultados cuando se combinan ambas. En la práctica, los ejemplos del artículo muestran comisiones de gestión de entre el 0,35% y el 1,5%, así que cuanto más se acerque tu fondo a esos máximos legales, más estarás pagando de más.
¿Cómo sé si las comisiones de mi fondo de inversión son demasiado altas?
Puedes compararlas con los límites legales de la Ley 35/2003 y con los ejemplos reales del artículo, donde fondos con comisiones de gestión del 1,5% o el 1,4% terminaron con gastos corrientes del 2,32% y el 1,59% respectivamente. También conviene fijarse en el TER, que recoge la mayoría de gastos del fondo, y consultarlo en el documento de datos fundamentales (DFI) o en Morningstar.
¿Compensa pagar comisiones más altas por un fondo de gestión activa?
Solo si el gestor realmente consigue batir al mercado, que es el objetivo de este tipo de fondos; el artículo advierte que no siempre ocurre, y pone como ejemplo un fondo con una comisión de gestión del 1,5% que en 2021 rindió un 1,2% por debajo de la media de su categoría. Además señala que existen fondos de gestión activa con altas comisiones que apenas mueven su cartera y prácticamente replican un índice sin aportar valor real de gestión.
¿Los fondos indexados tienen comisiones más bajas que los fondos de gestión activa?
Sí. Aunque los conceptos de comisiones son en general los mismos, los fondos indexados cobran comisiones mucho más bajas porque su actividad de gestión es muy reducida y se limita a replicar la composición de un índice.
¿Qué gastos hay que sumar a la comisión de gestión de un fondo de inversión?
Además de la comisión de gestión y de depósito, un fondo soporta costes de corretaje por comprar y vender valores, costes de auditoría, tasas de permanencia en la CNMV, impuestos (un 1% de las ganancias en el Impuesto de Sociedades) y otros gastos administrativos. La mayoría de ellos, salvo el corretaje, el spread y los costes de divisa, quedan recogidos en el TER del fondo.
¿Se puede pagar menos comisión por el mismo fondo de inversión?
Sí, porque un mismo fondo puede tener distintas clases de participaciones con comisiones diferentes según el tipo de inversor. Las clases institucionales exigen una inversión inicial elevada pero a cambio reducen las comisiones, mientras que las clases retail piden menos dinero pero cobran más; además existen las llamadas clases limpias, que al no tener retrocesiones aplican una comisión de gestión ostensiblemente más baja.
¿Es lo mismo el TER que las comisiones de un fondo de inversión?
No exactamente. El TER (Total Expense Ratio) incluye las comisiones de gestión y depositaría más la mayoría de gastos administrativos, pero no incluye los costes de corretaje, el spread ni los costes de operar en divisas distintas al euro, que también reducen la rentabilidad aunque no aparezcan en ese ratio. Por eso conviene fijarse también en el ratio de rotación de cartera y en estos costes ocultos, y no solo en el TER.
¿Dónde puedo comparar las comisiones antes de contratar un fondo de inversión?
La cuantía de las comisiones y gastos (TER) debe figurar en el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) y en los informes trimestrales, que la entidad que distribuye el fondo está obligada a entregarte. También puedes consultarlos en los registros de la CNMV o en plataformas como Morningstar, donde aparecen en la ficha de cada fondo dentro del apartado «Comisiones».
¿Las comisiones de los ETFs son más baratas que las de los fondos indexados?
Las comisiones de los ETFs entran dentro de las mismas categorías que las del resto de fondos, con una comisión de gestión reducida por tratarse de productos de gestión pasiva, pero al cotizar en un mercado de valores hay que sumar la comisión del bróker, los cánones de bolsa y la comisión de custodia. Eso sí, a diferencia del resto de fondos de inversión, los ETFs no aplican en ningún caso comisiones de suscripción ni de reembolso.
¿Cuánto dinero puedo perder a largo plazo por las comisiones de los fondos de inversión?
El impacto puede ser muy relevante, ya que las comisiones se descuentan directamente del patrimonio del fondo cada día, reduciendo el valor de tus participaciones año tras año. Este efecto es mayor en fondos monetarios y de renta fija, donde las rentabilidades son más ajustadas; para calcular el impacto exacto en tu caso puedes usar el simulador de comisiones de fondos.















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