Riesgo y Rentabilidad: Guía Esencial para Inversores Principiantes

Si estás pensando en invertir tu dinero, probablemente ya has escuchado las palabras «riesgo» y «rentabilidad». Pero ¿qué significan exactamente y por qué son tan importantes?

Aunque pueden parecer intimidantes al principio, comprender ambos conceptos es esencial si quieres tomar las mejores decisiones de inversión.

RIESGO Y RENTABILIDAD DE UNA INVERSIÓN

Imagina que vas al banco y un asesor te sugiere un fondo de inversión que, según él, es «genial» y ofrece «excelentes rendimientos». Suena tentador, ¿verdad? Pero detente un momento. Antes de tomar cualquier decisión de inversión en un fondo o en lo que sea, es fundamental que comprendas los conceptos de riesgo y rentabilidad, y cómo están relacionados.

En términos simples, el riesgo es la posibilidad de que algo no salga como esperas; en este caso, que puedas perder dinero en tu inversión. La rentabilidad, por otro lado, es la ganancia que podrías obtener de esa inversión. Cada vez que inviertes, estás equilibrando estos dos factores: estás asumiendo un cierto nivel de riesgo con la esperanza de obtener una determinada rentabilidad.

grafico de barras que indica riesgo y rentabilidad
Es crucial entender la relación entre riesgo y rentabilidad

Ahora bien, no tener claro estos conceptos puede llevarte a tomar decisiones impulsivas, movidas por el entusiasmo de «ganar mucho dinero rápido» o por el consejo de alguien que quizás no tenga tus mismos intereses en mente.

Por eso, es crucial que aprendas a respetar y entender la relación entre riesgo y rentabilidad.

Este artículo es una guía definitiva para ayudarte a entender qué es cada uno de estos conceptos, cómo medirlos, por qué es crucial tenerlos en cuenta al tomar decisiones de inversión, y cuáles son los errores más comunes que los inversores cometen cuando se trata de tomar decisiones sobre riesgo y rentabilidad.

Pero ¿por qué deberías prestar atención a todo esto? Porque conocer y respetar la relación entre riesgo y rentabilidad puede ser la diferencia entre alcanzar tus objetivos financieros o quedarte corto. Si te tomas en serio invertir tu dinero, no puedes ignorar ambos conceptos.

Acompáñanos en este recorrido que te preparará para invertir con más confianza y sabiduría. Y si al acabar tienes dudas, puedes preguntárnoslas en el apartado habilitado.

¿QUÉ ES EL RIESGO?

En el contexto de inversiones, el riesgo es la posibilidad de que tu inversión no genere los rendimientos esperados o, peor aún, que pierdas dinero. Ninguna inversión está completamente libre de riesgo, pero hay diferentes niveles de riesgo dependiendo del tipo de activo.

Imagina que decides invertir €1.000 en acciones de una empresa que se dedica a la fabricación de paneles solares. Existe la posibilidad de que esta empresa tenga éxito y tus €1.000 se conviertan en €1.500 en un tiempo. Pero también está la posibilidad de que la empresa enfrente problemas, como la competencia o la falta de demanda, y tus €1.000 se reduzcan a €800.

Aquí es donde entra en juego el concepto de riesgo: la incertidumbre sobre qué rendimiento obtendrás de tu inversión, o si incluso perderás dinero.

Veamos dos ejemplos de niveles de riesgo para ayudarte a entenderlo mejor:

  • Riesgo Bajo: Meter tu dinero (digamos €1.000) en una cuenta corriente que te ofrece un 2,5% de interés anual garantizado. Sabes que al cabo de un año tendrás €1.020.
  • Riesgo Alto: Invertir esos €1.000 en una criptomoneda que podría doblar su valor en un día, o caer un 50% y tú perder la mitad. Podrías terminar con €2.000, si todo va bien, o con €500, si todo va mal.

¿Cómo se mide el riesgo de una inversión?

Uno de los métodos más comunes para medir el riesgo es a través de la «VOLATILIDAD«, que es una medida de cuánto varía el precio de un activo durante un período determinado. Más volatilidad significa más incertidumbre, lo cual se considera más arriesgado.

Digamos que inviertes en acciones de una empresa y observas el precio durante un mes. Si el precio varía entre €100 y €110, se considera menos volátil (y por lo tanto menos arriesgado) que si varía entre €50 y €150.

Veamos otro ejemplo de volatilidad: Supón que tienes dos opciones para invertir €1.000:

  1. Empresa A: La acción ha oscilado entre €90 y €110 en los últimos meses.
  2. Empresa B: La acción ha oscilado entre €50 y €150 en los últimos meses.

Empresa B es más volátil y, por lo tanto, representa una inversión más arriesgada que Empresa A.

¿Qué otros términos ayudan a medir el riesgo de una inversión financiera?

  • BETA: Mide la sensibilidad de una inversión respecto a movimientos del mercado. Proporciona información sobre cómo se espera que el rendimiento de una inversión responda a los movimientos del mercado.

Beta igual a 1: Si una inversión tiene una beta de 1, se espera que se mueva en línea con el mercado. Si el mercado sube un 1%, la inversión también debería subir alrededor del 1%, y si el mercado baja, la inversión podría bajar en la misma proporción.

Beta menor que 1: Si la beta es menor a 1, se considera que la inversión es menos volátil que el mercado. Si el mercado sube un 1%, la inversión podría subir menos que eso, y si el mercado baja, la inversión podría caer menos.

Beta mayor que 1: Si la beta es mayor a 1, la inversión se considera más volátil que el mercado. Si el mercado sube un 1%, la inversión podría subir más que eso, y si el mercado baja, la inversión podría caer más.

  • MÁXIMO DRAWDOWN: Es la pérdida máxima desde un pico hasta su siguiente punto bajo. Es una medida que muestra la disminución en el valor de la inversión durante un período específico hasta que se recupera y alcanza un nuevo máximo.

Imagina que has invertido cierta cantidad de dinero en un fondo, y su valor ha ido subiendo con el tiempo. En un momento, alcanza su punto más alto, y a partir de ese punto, comienza a disminuir su valor. El drawdown sería la medida de la caída máxima en el valor de tu inversión desde ese punto máximo hasta el siguiente máximo.

El drawdown es esencial porque te proporciona una perspectiva sobre la capacidad de recuperación de una inversión y cuánto podrías perder en el peor escenario.

¿Por qué medir el riesgo?

Imagina que estás planeando un viaje. Sabes que algunos destinos son más peligrosos que otros. Si vas a un lugar con un alto riesgo de enfermedad o de actividad criminal, tomarás más precauciones, ¿verdad? O tal vez decidirás que no vale la pena el riesgo y elegirás un destino más seguro.

Lo mismo pasa con el dinero que decides invertir. Antes de «embarcarte» en la aventura de invertir tu dinero, es vital conocer qué tan «peligroso» o seguro es ese «destino» financiero. Medir el riesgo es como leer las reseñas y hacer investigación antes de tu viaje; te ayuda a saber en qué te estás metiendo.

¿Por qué es relevante para ti?

Pongamos un ejemplo más cercano a la vida real. Imagina que tienes €10.000 ahorrados. Tienes dos opciones:

  1. Opción A: Meter ese dinero en una cuenta corriente que te ofrece un 2,5% de interés al año. Es aburrido, pero seguro. En un año, tendrás €10.200 garantizados.
  2. Opción B: Invertir en una empresa de reciente creación que promete convertir tu dinero en €20.000 en un año, pero también podría fracasar y perder la mitad de tu inversión.

Si necesitas ese dinero dentro de un año para, digamos, dar la entrada para comprar una casa, ¿te arriesgarías con la Opción B? Probablemente no, porque si algo sale mal, estarás en apuros.

Por otro lado, si estás pensando a largo plazo y estás dispuest@ a asumir algunos riesgos, tal vez optes por algo un poco más arriesgado que una cuenta corriente, pero menos que la Opción B anterior. Podrías considerar, por ejemplo, invertir en un fondo de inversión o en acciones de empresas que tengan un buen historial, y que ofrezcan mejores rendimientos potenciales que una cuenta de ahorro.

En resumen, medir el riesgo te ayuda a escoger la «opción de viaje» financiera que mejor se adapte a tus necesidades y a tu capacidad para enfrentar «contratiempos» en el camino. Es como escoger el destino de vacaciones que te brinda la experiencia que buscas, pero que también se ajusta a tu nivel de comodidad y preparación.

¿QUÉ RIESGOS PUEDE TENER UNA INVERSIÓN?

Los principales tipos de riesgo de una inversión financiera son: riesgo de mercado, de crédito, riesgo de liquidez, de concentración, de tipos de interés, riesgo político, riesgo país, de inflación, el riesgo divisa, y el riesgo psicológico. Veámoslos todos a continuación.

Riesgo de mercado

Este riesgo está asociado con movimientos generales en el mercado de valores (la bolsa) que afectan el valor de tu inversión. Por ejemplo, si la economía entra en recesión, es probable que muchas acciones pierdan valor.

Riesgo de crédito

Este riesgo es particularmente relevante para las inversiones en bonos. Se refiere a la posibilidad de que la entidad que emitió el bono no pueda pagar los intereses o devolver el capital que le prestaste.

Riesgo de liquidez

Se refiere a la facilidad con la que puedes vender tu inversión sin afectar a su precio. Por ejemplo, algunas acciones menos populares o propiedades inmobiliarias pueden ser difíciles de vender rápidamente sin reducir su precio.

rentabilidad y riesgo
Rentabilidad y riesgo

Riesgo de concentración

Este riesgo ocurre cuando tus inversiones están demasiado centradas o concentradas en un solo activo. Si ese activo sufre, tus pérdidas pueden mucho más significativas que si tuvieras tu dinero diversificado en varias inversiones.

Riesgo de tipos de interés

Este riesgo es relevante para inversiones como bonos y préstamos. Si los tipos de interés suben, el precio de los bonos existentes generalmente cae, lo cual puede afectar negativamente a tu inversión.

Riesgo de inflación

La inflación reduce el poder adquisitivo del dinero con el tiempo. Si la rentabilidad de tu inversión es menor que la tasa de inflación, estás perdiendo poder adquisitivo (con el mismo dinero podrás comprar menos cosas).

Riesgo de divisa

Si estás invirtiendo en activos en una moneda diferente a tu moneda local, estás expuesto a fluctuaciones en los tipos de cambio, que pueden afectar el valor de tu inversión. Si tu moneda es el Euro e inviertes en acciones de una empresa americana, al riesgo de la evolución de la acción deberás añadirle el del cambio Euro/Dólar.

Riesgo político y de regulación

Las decisiones gubernamentales o los cambios en la ley pueden afectar tus inversiones. Por ejemplo, un nuevo impuesto a las ganancias de capital podría reducir tus rendimientos.

Riesgo país

El riesgo país se refiere al riesgo que los inversores asocian con invertir en un país en particular en lugar de en una inversión considerada libre de riesgo. Este riesgo refleja la posibilidad de que factores políticos, económicos y sociales en un país afecten negativamente a las inversiones y puedan resultar en pérdidas para los inversores.

Riesgo psicológico

El riesgo psicológico es especialmente importante porque puede influir en las decisiones financieras de manera irracional y llevar a resultados adversos. La gestión efectiva del riesgo psicológico implica la autoconciencia, la disciplina y la capacidad de tomar decisiones basadas en análisis y estrategias bien pensadas, en lugar de reacciones impulsivas basadas en emociones como el miedo o la codicia.

¿CÓMO MEDIR EL RIESGO DE UNA INVERSIÓN?

La evaluación y gestión del riesgo son elementos cruciales para quienes buscan obtener el mejor beneficio en sus inversiones. ¿Cómo medir el riesgo de una inversión?

Sigue leyendo y lo sabrás.

Lo riesgos de invertir en acciones

Cuando inviertes en acciones estás comprando una pequeña parte de una empresa. Al hacerlo, son muchos los riesgos que asumes. Uno de los más obvios es el precio que pagas y su relación con el valor intrínseco de la empresa (su valor real). Cuando más alto sea el precio que pagues, y más apartado esté del valor intrínseco, más cara estarás pagando la acción, y mayor riesgo estarás asumiendo.

Otro indicador del riesgo en acciones es la volatilidad, que es básicamente cuánto sube y baja el precio de una acción en un periodo determinado. Si una acción tiene muchos altibajos en corto tiempo, se considera más volátil y, por ende, más arriesgada.

Los riesgos de invertir en bonos

Los bonos son como préstamos que haces a una empresa o gobierno con la promesa de que te devolverán el dinero en un futuro con intereses. El riesgo aquí se suele medir con las calificaciones crediticias, que son notas otorgadas por agencias especializadas que evalúan la probabilidad de que el emisor del bono pueda devolver el dinero.

Ejemplo: Si un bono tiene una calificación «AAA», es considerado muy seguro, pero seguramente ofrecerá menos intereses. Un bono con calificación «C» es más arriesgado, pero te promete más intereses.

Riesgos de invertir en inmuebles

Invertir en inmuebles implica comprar propiedades como casas, departamentos o locales comerciales. El riesgo aquí es menos cuantificable y depende de factores como ubicación, demanda de mercado y condiciones económicas generales. Sin embargo, un indicador útil podría ser el coeficiente de capitalización, que es el rendimiento anual esperado de la propiedad con relación a su precio.

riesgo de invertir en inmuebles
Inmuebles | Barcelona

Ejemplo: Si compras un apartamento por 100.000 euros y esperas recibir 5.000 euros al año en alquiler, tu coeficiente de capitalización sería del 5%. Pero si la zona donde está el apartamento empieza a perder valor, podrías enfrentarte a un riesgo mayor de no recuperar tu inversión inicial.

Cada tipo de inversión tiene sus propias herramientas para medir el riesgo, y conocerlas te permitirá tomar decisiones más informadas. Es como conducir un coche; no puedes evitar todos los riesgos, pero sí puedes poner tu cinturón de seguridad y conducir con precaución para minimizarlos.

ERRORES QUE COMENTEN LOS INVERSORES SOBRE EL RIESGO

Supongamos que vas al banco y el empleado te dice: «Tenemos este fondo de inversión que ha dado una rentavilidad del 15% el último año. Es una oportunidad genial para hacer crecer tu dinero». Suena tentador, ¿verdad? Mucha gente escucha esto y piensa: «¡Vaya, es mucho mejor que el 1% que me da mi cuenta corriente!»

El Gran Error: No preguntar sobre el riesgo

Aquí es donde mucha gente comete un gran error: se emocionan tanto con el «premio» que olvidan preguntar sobre el «precio». En otras palabras, no preguntan cuánto riesgo tienen que asumir para obtener ese rendimiento del 15%.

¿Por qué es un gran error no conocer el riesgo?

Imagina que aceptas la oferta y pones tu dinero en ese fondo de inversión. Pero tres meses después, el mercado da un giro y el precio de cada participación de fondo cae un 20%. ¿Qué pasaría si necesitas ese dinero para una emergencia o una compra importante?

Ahora tu inversión vale mucho menos de lo que invertiste. El «premio» parecía bueno, pero el «precio» en términos de riesgo era alto.

¿Cómo evitarlo?

Si el empleado del banco, o cualquier asesor, te ofrece un fondo que ha tenido un rendimiento del 15%, hay algunas preguntas que podrías hacer para entender el riesgo:

  • ¿Cómo ha sido la evolución de este fondo en los últimos 5 o 10 años? Si solo te dan datos sobre el último año, recuerda no tienes una imagen completa. Mejor no hagas nada hasta tenerla.
  • ¿Qué tipo de inversiones hace este fondo? ¿Invierte en acciones, bonos, inmuebles? Cada tipo de inversión tiene su propio nivel de riesgo, conocer la composición te ayudará a tener una idea del riesgo que asumes.
  • ¿Cuál es la volatilidad del fondo? Si la respuesta es que es muy volátil, significa que el valor del fondo puede subir y bajar de manera significativa, lo cual es más arriesgado que si hablamos de una inversión conservadora de poco riesgo.
  • ¿Cuál es el SRRI del fondo? El SRRI (o Synthetic Risk and Reward Indicator en inglés) es un indicador de riesgo y rendimiento que proporciona una visión general del nivel de riesgo del fondo. Se expresa en una escala numérica que va desde 1 (bajo riesgo) hasta 7 (alto riesgo), se calcula utilizando la volatilidad histórica de los rendimientos del fondo, lo que permite evaluar la variabilidad de los resultados pasados.
Ejemplo SRRI del fondo Caixabank Soy Así Cauto

El objetivo aquí no es evitar el riesgo por completo, sino entenderlo para tomar una decisión con los conocimientos suficientes.

Recuerda que la inversión siempre es como una balanza: a un lado está el rendimiento (beneficio) que quieres obtener y al otro el riesgo que estás dispuesto a asumir para obtenerlo. No puedes tener uno sin el otro. Y suele ser cierto que cuanto más quieras de uno (rentabilidad o beneficio), más tendrás del otro (en este caso riesgo).

Por eso, es fundamental que entiendas ambos lados de la ecuación antes de tomar cualquier decisión de inversión.

¿CÓMO MEDIR EL RIESGO DE UN FONDO DE INVERSIÓN?

Si te sientes como un novato/a en el mundo de las inversiones, no te preocupes. Todos hemos empezado de cero alguna vez. Cuando te enfrentas a la opción de invertir en un fondo de inversión, hay algunos aspectos clave que debes considerar para entender el riesgo que estás asumiendo.

Te lo explicamos…

Lo que debes hacer:

  • Investiga el historial del fondo: No te quedes solo con los datos del último año. Pregunta o busca en internet cómo ha rendido el fondo durante los últimos 5 o 10 años. Esto te dará una idea más clara de su desempeño a largo plazo.
  • Consulta el nivel de volatilidad: Asegúrate de entender qué tan volátil ha sido el fondo. La volatilidad te dice qué tan grandes han sido las fluctuaciones en el valor del fondo. Si ves muchas subidas y bajadas en el gráfico, es un indicativo de mayor riesgo.
  • Diversificación del fondo: Pregunta o investiga en qué tipos de activos invierte el fondo. Si solo invierte en un tipo de activo o en una región geográfica, podría ser más arriesgado.
  • Compara con su benchmark y con otros fondos: Compara los resultados pasados del fondo con los de su benchmark, y con los de otros que inviertan en activos similares asumiendo un riesgo similar. ¿Cómo se compara su rendimiento y nivel de riesgo?
  • Consultar el ratio de Sharpe: Este es un número que compara el rendimiento del fondo con su nivel de riesgo. Aunque pueda sonar técnico, básicamente un número más alto es generalmente mejor, porque significa que estás obteniendo más rendimiento por cada unidad de riesgo que asumes. Si quieres saber más, aquí puedes leerlo.
  • Revisa el máximo drawdown: El máximo drawdown te indica la mayor caída que ha tenido el fondo desde su pico más alto hasta su punto más bajo en un período de tiempo determinado. Por ejemplo, si el fondo alcanzó un valor de €100 y luego cayó a €70 antes de recuperarse, el máximo drawdown sería del 30%. Este número te da una idea de cuánto podrías llegar a perder en un escenario negativo. Cuanto más alto sea el máximo drawdown, más riesgo estás asumiendo.
  • Tiempo para recuperarse de las pérdidas: Este concepto que en inglés se llama “time under water” (tiempo debajo del agua), te dice cuánto tiempo tardó el fondo en recuperarse después de una caída significativa. Si un fondo tiene un máximo drawdown del 30% pero tarda varios años en recuperarse, eso podría ser una señal de alerta, especialmente si necesitas acceder a tu inversión en un plazo más corto.

Los dos últimos indicadores, el máximo drawdown y el tiempo para recuperarse de las pérdidas, te ofrecen una visión más completa del riesgo. No solo te dicen cuánto podrías perder, sino también cuánto tiempo podrías estar esperando para volver a ver tu inversión inicial o verla crecer de nuevo. Es como saber no solo la profundidad del agua en la que te vas a zambullir, sino también qué tan rápido podrías salir a la superficie si lo necesitas.

Lo que NO debes hacer:

  • Invertir a ciegas: Mucha gente confía en lo que el asesor del banco (o un conocido) les dice y se lanza a invertir sin entender a fondo en qué están poniendo su dinero. Es un poco como comprar un coche solo porque el vendedor te dice que es el mejor.

Imagina que el asesor del banco te recomienda un fondo de inversión que ha tenido un rendimiento del 15% en el último año. Suena genial, ¿verdad? Pero si no miras más allá y descubres que ese fondo invierte en empresas de alto riesgo, podrías enfrentarte a pérdidas significativas.

Haz tu tarea. Investiga sobre el fondo para averiguar si está entre los mejores, lee sobre su rendimiento pasado, en qué invierte y cuál ha sido su máximo drawdown. No te dejes llevar solo por la recomendación del banco o de cualquier otro asesor que no te informe de todo con el detalle necesario.

  • Asumir que el futuro será igual que el pasado: No asumas que un rendimiento alto del pasado garantiza el mismo rendimiento en el futuro. Debes considerar siempre el riesgo. Muchos novatos ven el alto rendimiento pasado de un fondo y asumen que el futuro será igual de brillante. Sin embargo, los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros.

Si un fondo te promete un rendimiento del 10% basado en su rendimiento pasado, pero descubres que ha tenido fluctuaciones (volatilidad) extremadamente altas, eso significa que también ha tenido periodos de pérdidas importantes.

Siempre evalúa el riesgo asociado a cualquier inversión. Mira indicadores como la volatilidad y el máximo drawdown para entender qué tan arriesgado podría ser el fondo, y compara resultados con los de otros fondos de inversión similares

  • Dejarte llevar por la emoción: Puede ser emocionante pensar en los altos rendimientos que podrías obtener, pero no permitas que la emoción nuble tu juicio. Las emociones son uno de los peores consejeros en el mundo de las inversiones. Puede que escuches de amigos o familiares que han obtenido grandes rendimientos y quieras subirte al tren.

Imagina que tu vecino te dice que ha ganado €5,000 en un mes invirtiendo en criptomonedas. Te emocionas y decides invertir tu dinero allí sin investigar los riesgos. Luego las criptomonedas caen y pierdes parte de tu inversión.

Mantén la calma y no te dejes llevar por la emoción del momento. Realiza un análisis cuidadoso antes de tomar cualquier decisión.

Supongamos que tienes €10.000 ahorrados y decides invertir todo en un fondo que invierte en empresas de tecnología. Si el sector tecnológico sufre una caída, podrías perder una gran parte de tu inversión.

Distribuye tu dinero en diferentes tipos de inversiones. Podrías poner una parte en un fondo de bajo riesgo que invierta en bonos, otra en un fondo que invierta en acciones y quizás una pequeña parte en algo más arriesgado como criptomonedas si eso se alinea con tu perfil de riesgo.

En resumen, invertir en un fondo de inversión sin entender el riesgo es como saltar al agua sin saber nadar. Si tomas el tiempo para entender en qué te estás metiendo, estarás mejor preparado/a para navegar en el mundo de las inversiones.

Y como norma ten lo siguiente muy presente, elige SIEMPRE fondos de inversión capaces de obtener mayores beneficios asumiendo menores riesgos. 

¿Qué es más arriesgado, invertir en acciones o invertir en fondos de renta variable?

Entender dónde estás poniendo tu dinero es fundamental para medir los riesgos que estás dispuesto a tomar. Veamos cómo se comparan diferentes formas de invertir en acciones y bonos en términos de riesgo.

Acciones individuales:

  • Nivel de riesgo: Alto.
  • Por qué: Invertir en una sola empresa significa que todo tu destino financiero en esa inversión está atado al desempeño de esa empresa. Si le va mal, a ti también.
  • Ejemplo: Si inviertes €1.000 solo en acciones de una empresa que luego se enfrenta a un escándalo o tiene malos resultados, podrías perder una gran parte de esos €1.000.

Fondos de renta variable:

  • Nivel de riesgo: Moderado a alto, pero generalmente menor que acciones individuales.
  • Por qué: Los fondos de renta variable invierten en múltiples empresas. Esto dispersa el riesgo porque no todo tu dinero está en una sola empresa.
  • Ejemplo: Inviertes €1.000 en un fondo que tiene acciones de 50 empresas. Si una o dos tienen malos resultados, las demás pueden compensarlo.

Resumen: Invertir en fondos de renta variable generalmente es menos arriesgado que invertir en acciones individuales debido a la diversificación.

¿Qué es más arriesgado, invertir en bonos o en fondos de renta fija?

Bonos individuales:

  • Nivel de riesgo: Bajo a moderado.
  • Por qué: Los bonos son generalmente considerados más seguros que las acciones, pero aún así hay riesgos, como el riesgo de incumplimiento (la empresa o entidad no puede pagar).
  • Ejemplo: Si inviertes €1.000 en un bono de una empresa y esa empresa quiebra, podrías perder tu inversión.

Fondos de Renta Fija:

  • Nivel de riesgo: Bajo a moderado, pero generalmente menor que bonos individuales.
  • Por qué: Similar a los fondos de renta variable, los fondos de renta fija invierten en múltiples bonos, lo que reduce el riesgo.
  • Ejemplo: Tu inversión de €1.000 se reparte entre bonos de diferentes emisores. Si uno incumple, los demás bonos del fondo pueden amortiguar ese golpe.

Resumen: Al igual que con las acciones, los fondos de renta fija suelen ser menos arriesgados que los bonos individuales por el mismo motivo: la diversificación.

En resumen, tanto en el caso de las acciones como de los bonos, invertir a través de fondos suele ser menos arriesgado gracias a la diversificación. Sin embargo, siempre hay que considerar las comisiones de los fondos y si éstas justifican el menor nivel de riesgo.

¿QUÉ ES LA RENTABILIDAD?

La rentabilidad es básicamente el dinero extra que ganas por encima de lo que originalmente pusiste en una inversión. Imagina que te encuentras una máquina expendedora que, en lugar de darte una lata de refresco por un euro, te da más euros a cambio de tu euro original. ¡Esa máquina es como una inversión!

Ejemplo: Si pones €100 en esa «máquina de inversión» y luego, después de un año, te devuelve €120, has ganado €20 extra.

¿Cómo se mide la rentabilidad?

Pues bien, esos €20 suenan geniales, ¿verdad? Pero, ¿cómo sabemos qué tan «geniales» son? Aquí entra en juego el concepto de «porcentaje de rentabilidad«. En este caso, tomamos los €20 que ganamos, los dividimos por los €100 originales que invertimos y lo multiplicamos por 100 para obtener un porcentaje.

Eso significa que tu rentabilidad es del 20%.

Relación entre riesgo y rentabilidad

Ahora, aquí está el truco: no todas las «máquinas de inversión» son iguales. Algunas son como montañas rusas, con altibajos extremos. Otras son más como paseos tranquilos en un carrusel. Generalmente, las «montañas rusas» tienen el potencial de darte más dinero, pero también tienes una mayor posibilidad de sentirte enfermo al final (es decir, perder dinero).

La regla general es que cuanto más alto es el riesgo, más alta podría ser la rentabilidad…, pero también podría ser más grande la caída.

Imagina dos escenarios:

  • Inversión de bajo riesgo (como un bono del gobierno español): Es como un carrusel. Pones €100 y quizás obtengas €102 al final del año. No es emocionante, pero es seguro.
  • Inversión de alto riesgo (como una acción de una empresa recien constituida): Aquí es donde montas la montaña rusa. Pones €100 y podrías terminar con €150 al final del año… o con €50 si las cosas no van bien.

El riesgo y el rendimiento son dos caras de la misma moneda. A menudo, asumir más riesgo tiene el potencial de mayores rendimientos, pero también puede conducirte a obtener a mayores pérdidas.

En el mundo de las inversiones, a menudo nos dejamos seducir por las cifras de rentabilidad. Sin embargo, es esencial mirar más allá y entender la relación entre el riesgo asumido y el rendimiento obtenido. Tomemos como ejemplo dos fondos de inversión que invierten en renta fija global, de alta calidad, en euros. A primera vista, ambos fondos parecen tener un desempeño similar, pero hay una diferencia clave: el riesgo asumido.

A continuación, presentamos una tabla comparativa de dos fondos que invierten en renta fija corporativa global, basada en datos inventados pero representativos:

tabla comparativa de dos fondos de inversion. Compara rentabilidad y reisgos
Nota: El Ratio Sharpe se calcula como (Rendimiento del activoRendimiento del activo libre de riesgo​) / Volatilidad del activo. Para simplificar, hemos asumido que el rendimiento del activo libre de riesgo es 0%.

Aunque ambos fondos ofrecen rentabilidades similares año tras año, fíjate que el Fondo B tiene consistentemente una mayor volatilidad y, por lo tanto, un menor Ratio Sharpe. Esto indica que el Fondo B está asumiendo más riesgo por cada unidad de rendimiento que el Fondo A.

  • A menudo, asumir más riesgo tiene el potencial de mayores rendimientos, pero también puede conducir a mayores pérdidas. En nuestro ejemplo, el Fondo B ha asumido consistentemente más riesgo sin generar rentabilidades adicionales en comparación con el Fondo A.
  • A veces, asumir más riesgo no necesariamente implica obtener mayores beneficios. Imagina que las inversiones son como montañas rusas en un parque de atracciones. Cuanto más alto y rápido vaya la montaña rusa, más emocionante será la experiencia, pero también más arriesgada.

Ahora, si tuvieras dos montañas rusas, una que va muy rápido, pero da giros suaves, y otra que va a la misma velocidad pero tiene giros bruscos y descensos vertiginosos, probablemente la segunda sería la más arriesgada. Si ambas te ofrecen la misma emoción (o rentabilidad, en el mundo de las inversiones), pero una te pone en más riesgo, ¿cuál elegirías?

Riesgo y rentabilidad

En el ejemplo con los dos fondos de inversión, ves algo similar. Ambos te ofrecen prácticamente la misma «emoción» (rentabilidad), pero uno te pone en una «montaña rusa» más peligrosa.

En el mundo de las inversiones, ese peligro se mide a través de la volatilidad, y la ratio Sharpe nos ayuda a entender cuánta «emoción» obtenemos por cada «giro y vuelta» que nos da esa montaña rusa.

Si dos inversiones nos ofrecen la misma rentabilidad, pero una tiene más riesgo que la otra, como inversor inteligente, querrías elegir la opción menos arriesgada. ¿Por qué? Porque estás obteniendo el mismo beneficio sin los giros y vueltas adicionales.

Para alguien que está empezando a aprender sobre inversiones, es fundamental entender que más riesgo no siempre significa más recompensa. A veces, es solo más riesgo. Por eso, cuando mires diferentes opciones de inversión, no solo te has de fijar en cuánto puedes ganar, sino también en cuánto podrías perder.

Y si dos opciones te ofrecen ganar lo mismo, pero una es más arriesgada que la otra, la elección inteligente es optar por la menos arriesgada. Es como obtener la misma emoción en una montaña rusa, pero con menos sustos.

¿Por qué es importante conocer tu perfil de riesgo?

Tu «perfil de riesgo» es básicamente qué tipo de «paseo» te hace sentir cómodo/a. Si no te gustan las montañas rusas, quizás quieras quedarte con inversiones más seguras, aunque ofrezcan menos rentabilidad. Si te gustan las emociones fuertes, quieres tener opciones de ganar más, y puedes permitirte el lujo de perder algo de dinero, quizás quieras probar inversiones más arriesgadas.

La clave es encontrar un equilibrio que se adapte a tus necesidades financieras y a tu tolerancia al riesgo. Y siempre, siempre, asegúrate de entender bien en qué te estás metiendo antes de invertir.

Entonces, recuerda: no todos los riesgos valen la pena, pero tampoco vas a ganar mucho si siempre juegas a lo seguro. Encontrar el equilibrio adecuado entre riesgo y rentabilidad es la clave para invertir de manera inteligente.

ERRORES DE LOS INVERSORES SOBRE LA RENTABILIDAD

Aquí hay algunas trampas en las que la gente a menudo cae cuando se trata de pensar en la rentabilidad:

La trampa del «pasado esplendoroso»

Imagina que ves un fondo de inversión que ha tenido un rendimiento espectacular en los últimos años. Podrías pensar, «¡Wow, esto es genial, voy a ganar mucho dinero!» Pero ojo, los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. El fondo que fue una estrella el año pasado podría no hacerlo tan bien este año.

Ejemplo: Imagina que un fondo dio una rentabilidad del 20% el año pasado. Es posible que este año solo dé un 5% o incluso que pierda dinero. No asumas, ni mucho menos, que lo que ocurrió en el pasado se repetirá.

El error de la «ganancia rápida»

Algunas personas buscan inversiones que prometen ganancias rápidas y altas. Aunque suena tentador, generalmente vienen de la mano de mayores riesgos.  

Ejemplo: Si alguien te dice que puedes duplicar tu dinero en un mes invirtiendo en cierta criptomoneda, es probable que sea demasiado bueno para ser verdad. 

No comparar «manzanas con manzanas»

A menudo, la gente compara la rentabilidad de diferentes tipos de inversiones sin tener en cuenta el riesgo que conllevan. 

Ejemplo: Un bono puede ofrecer una rentabilidad del 2%, mientras que una acción podría ofrecer un 8%. Pero la acción es mucho más arriesgada. No es una comparación justa si no consideras el riesgo. 

Expectativas de rentabilidad poco realistas

Algunos inversores esperan obtener altas rentabilidades de forma continua, lo que no es realista en la mayoría de los casos.

Ejemplo: Imagina que inviertes €1.000 esperando un retorno del 20% cada año. Si esto no se cumple, podrías sentirte frustrado/a y tomar decisiones impulsivas que aumenten tu riesgo.

RIESGO Y RENTABILIDAD DE DIFERENTES INVERSIONES

Las siguientes tablas y la explicación posterior, te ofrecen una visión general de cómo se equilibran el riesgo de pérdida y la rentabilidad esperada en diferentes tipos de inversiones. Recuerda que estos niveles son aproximados y pueden variar según las circunstancias del mercado y otros factores.

Tabla de activos financieros, riesgo y rentabilidad.
Tabla de activos financieros, riesgo y rentabilidad.

Liquidez (ej. cuentas corrientes)

  • Riesgo: Bajo: Las cuentas corrientes son muy seguras, especialmente si el banco está protegido por algún sistema de seguro de depósitos. Aquí, tu dinero está bastante seguro.
  • Rentabilidad: Baja: A cambio de esa seguridad, las cuentas corrientes suelen ofrecer intereses bajos.

Bonos gubernamentales

  • Riesgo: Medio-Bajo: Los bonos son generalmente más seguros que las acciones, pero hay riesgo de que el emisor del bono no pueda pagar el interés o devolver el capital.
  • Rentabilidad: Media: Los bonos ofrecen un interés fijo, que suele ser mayor que el que obtendrías en una cuenta corriente.

Acciones

  • Riesgo: Medio-Alto: Las acciones pueden ser muy volátiles y su valor depende de muchos factores, como la salud financiera de la empresa y las condiciones del mercado.
  • Rentabilidad: Alta: Aunque el riesgo es alto, las acciones ofrecen la posibilidad de retornos significativos si la empresa lo hace bien.

Oro

  • Riesgo: Medio: El oro es un activo refugio que muchas personas compran para protegerse contra la inflación y la inestabilidad económica.
  • Rentabilidad: Media: El oro no produce un rendimiento por sí mismo, depende de la oferta y la demanda. Su rentabilidad histórica está entre los bonos y las acciones.

Inmuebles

  • Riesgo: Medio-Alto: Aunque los inmuebles suelen ser una inversión más estable, también están sujetos a factores como la ubicación y el mercado.
  • Rentabilidad: Alta: Los inmuebles pueden proporcionar un flujo constante de ingresos por alquiler y la posibilidad de apreciación del valor del activo a largo plazo.

Criptodivisas

  • Riesgo: Muy Alto: Las criptomonedas son extremadamente volátiles y están sujetas a una amplia gama de riesgos, incluida la falta de regulación.
  • Rentabilidad: Muy alta, o muy baja: Puedes ganar mucho dinero, pero también puedes perder todo tu capital rápidamente.

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Invertir es una forma efectiva de hacer crecer tu patrimonio, pero es crucial entender la relación entre riesgo y rentabilidad antes de hacerlo. Saber cuál es tu perfil de riesgo y cómo diferentes activos se ajustan a ese perfil te ayudará a tomar las mejores decisiones de inversión en todo momento.

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Riesgo y Rentabilidad: guía definitiva

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